2.986 establecimientos medidos cada semana. Un piloto fuera de eso no sobrevive

Casi siempre porque el indicador que probó que funcionaban era del donante y no del país. En la semana 23 de 2025, República Dominicana medía 2.986 establecimientos y publicaba cobertura y oportunidad de sus 40 direcciones provinciales. Un piloto fuera de esa medición no tiene cómo sobrevivir a su financiación.

Hay una escena que se repite en la cooperación en salud: un piloto de atención primaria funciona, publica buenos resultados, termina la financiación, y desaparece. No porque fallara. Porque nadie previó qué pasaba después.

La explicación habitual es el dinero. Es cierta y es incompleta.

¿Qué se pierde exactamente cuando termina un piloto?

Tres cosas, y solo la primera es presupuesto. Se pierde la financiación, se pierde el equipo que lo llevaba, y se pierde la forma de saber si sigue funcionando.

Las dos primeras se discuten mucho. La tercera casi nunca, y es la que decide. Un programa sin financiación puede resucitar si alguien demuestra que servía. Un programa cuya evidencia vivía en el informe de un donante no puede demostrar nada una vez que ese informe deja de escribirse.

¿Por qué la medición decide si sobrevive?

Porque absorber un piloto en el presupuesto nacional es una decisión que alguien tiene que defender, y las decisiones se defienden con números que la institución reconoce como suyos.

Un indicador diseñado para el marco lógico de un proyecto responde a la pregunta del proyecto: cuántas personas alcanzó, en cuánto tiempo, con qué coste. Es una pregunta legítima y no es la del ministerio. El ministerio pregunta otra cosa: qué cambió en el territorio, comparado con los demás territorios, de forma sostenida.

Cuando el piloto termina, la segunda pregunta se queda sin responder, porque nunca se estuvo respondiendo.

¿Qué tiene ya el país para medir?

Más de lo que se suele suponer, y esto conviene decirlo antes de proponer nada nuevo.

El Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica publica cada semana indicadores operativos con nombre y número. En la semana epidemiológica 23 de 2025:

  • 2.986 establecimientos de primer, segundo y tercer nivel estaban obligados a notificar.
  • 2.652 notificaron, es decir el 89 % de cobertura, y de ellos el 87 % lo hizo a tiempo.
  • Las 40 Direcciones Provinciales y de Áreas de Salud aparecen comparadas entre sí, semana a semana.

Eso es un aparato de medición nacional, con serie histórica, comparación territorial y publicación regular. No lo montó ningún proyecto y no se va con ninguno.

¿Hay algún caso donde la absorción sí funcionó?

Sí, y es dominicano. La respuesta nacional al VIH está transitando de financiación internacional a financiación propia, con mecanismo y con fechas.

El Estado ya cubre el cien por cien de los antirretrovirales, y se creó el Fondo Nacional para la Sostenibilidad de la Atención y el Tratamiento, que aportaría entre 4 y 5 millones de dólares anuales desde 2027 para medicamentos e insumos de VIH y tuberculosis. La última aportación del Fondo Mundial se estima entre 2028 y 2030.

Lo que distingue a ese caso no es que hubiera más voluntad. Es que hay un mecanismo con nombre, una cifra y un calendario, en vez de una intención. Eso es exactamente lo que a un piloto de atención primaria no se le suele pedir.

¿Qué haría distinto un piloto diseñado para sobrevivir?

Tres cosas, y ninguna cuesta dinero al principio:

  • Elegir, antes de empezar, un indicador que el sistema nacional ya recoja o pueda recoger. Si el piloto necesita un formulario propio para demostrar que sirve, ya nació dependiendo de sí mismo.
  • Publicar sus resultados en la misma unidad territorial en que el país compara: la dirección provincial. Un resultado que no se puede poner al lado de los otros 39 no entra en ninguna conversación presupuestaria.
  • Fijar desde el diseño quién sigue midiendo cuando el proyecto acabe, con nombre de institución. No es un trámite: es la diferencia entre una evidencia que continúa y una que caduca.

Lo que este análisis no dice

No dice que los pilotos sobren. Muchos han probado cosas que el país no habría probado solo, y esa función es real.

No dice que la medición baste. Un piloto puede medirse impecablemente y no absorberse igualmente, porque la decisión final es política y presupuestaria.

Y no evalúa ningún proyecto concreto ni a ninguna agencia. La observación es sobre cómo se diseña la evidencia, no sobre quién la financia.

Fuentes

Boletín epidemiológico semanal de la Dirección General de Epidemiología, semana 23 de 2025, de donde salen los 2.986 establecimientos, el 89 % de cobertura, el 87 % de oportunidad y las 40 direcciones provinciales. Ley General de Salud 42-01 y Ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social, ambas de 2001. Sobre la transición del VIH: comunicaciones oficiales del Ministerio de Salud Pública y de la Presidencia sobre el Fondo Nacional para la Sostenibilidad de la Atención y el Tratamiento y el calendario del Fondo Mundial.