2.497 establecimientos quedan fuera del informe de eventos no transmisibles

Porque son dos informes distintos con dos alcances distintos. En la semana epidemiológica 23 de 2025, el informe semanal de síndromes y enfermedades de notificación obligatoria alcanzaba a 2.986 establecimientos de todos los niveles. El de eventos no transmisibles alcanzaba a 489, solo de segundo y tercer nivel con internamiento. La diferencia es el primer nivel de atención.

No es un fallo de cumplimiento. Es una decisión de diseño, está publicada, y tiene consecuencias que vale la pena nombrar.

¿De dónde salen estas cifras?

De los boletines epidemiológicos semanales que publica la Dirección General de Epidemiología. Cada boletín trae los indicadores operativos del SINAVE, y entre ellos la cobertura y la oportunidad de los dos informes semanales que estructuran la notificación en el país.

Se revisaron dos semanas separadas por un año, para distinguir lo estructural de lo coyuntural. En la semana 27 de 2024 y en la semana 23 de 2025, respectivamente:

  • Epi-1, hábiles para notificar: 2.835 y 2.986 establecimientos.
  • Epi-1, notificaron: 2.572 (91 %) y 2.652 (89 %).
  • Epi-1, de ellos a tiempo: 91 % y 87 %.
  • Epi-2, hábiles para notificar: 490 y 489 establecimientos.
  • Epi-2, notificaron: 412 (84 %) y 434 (89 %).
  • Epi-2, de ellos a tiempo: 84 % y 86 %.
  • Diferencia entre ambos censos: 2.345 y 2.497 establecimientos.

La diferencia se mantiene estable entre un año y otro. No es la fluctuación de una semana.

¿Qué separa al Epi-1 del Epi-2?

El alcance, y el boletín lo dice con todas las letras. El Epi-1, el informe semanal de síndromes, enfermedades y eventos de notificación obligatoria, se mide «a todos los establecimientos de salud a nivel nacional». El Epi-2, el informe semanal de eventos no transmisibles, se mide «a los establecimientos de salud que ofrecen servicios de internamiento, de segundo y tercer nivel de atención».

Dicho de otro modo: un centro de primer nivel está dentro del sistema cuando se trata de una enfermedad transmisible, y fuera de él cuando se trata de un evento no transmisible. No porque incumpla, sino porque a ese establecimiento no se le pide.

¿Tiene sentido esa frontera?

Tuvo sentido cuando se trazó, y en parte lo sigue teniendo. Los eventos no transmisibles que el Epi-2 vigila son en buena medida los que se detectan y se atienden en internamiento, y un centro de primer nivel sin camas no los ve pasar. Pedir un informe sobre lo que no se atiende produce formularios en blanco, que ensucian el dato sin añadir nada.

La pregunta no es si la frontera fue razonable. Es si sigue coincidiendo con dónde ocurren hoy las cosas que interesan.

¿Qué queda fuera, entonces?

Queda fuera la parte del sistema que ve primero a la persona y menos veces al episodio agudo. El primer nivel es donde se toma una presión arterial de rutina, donde se pesa a un niño, donde una consulta por otra cosa deja ver un problema crónico. Nada de eso llega al Epi-2, porque el Epi-2 no pasa por ahí.

Eso no significa que esa información se pierda. Significa que no viaja por el canal semanal de vigilancia, que es el que alimenta la alerta y la comparación entre territorios. Vive en la historia clínica, en los programas verticales, en los sistemas de información de servicios. Sitios donde existe, pero desde donde no se consolida cada semana ni se compara entre las 40 Direcciones Provinciales y de Áreas de Salud.

¿Y la notificación inmediata? ¿También excluye al primer nivel?

No. Ahí la obligación alcanza a todo el mundo, y ese contraste es lo que hace visible el límite del Epi-2.

La notificación inmediata se exige a todos los establecimientos, públicos y privados, incluidas las organizaciones sin fines de lucro y las sanidades militar y policial. Se hace por el medio más rápido disponible, dentro de las primeras 24 horas de detectado el caso, y ante la sospecha clínica, sin esperar confirmación de laboratorio.

Los indicadores de ese canal se mueven mucho más que los semanales. En la semana 27 de 2024 y en la semana 23 de 2025:

  • Casos notificados por la plataforma: 1.458 y 551.
  • Notificados a tiempo: 65 % y 84 %.
  • Promedio de días: 3,88 y 1,16.

Entre esas dos semanas, la oportunidad sube 19 puntos y el promedio baja de 3,88 días a 1,16. Son dos semanas sueltas y no una serie, así que no sostienen una tendencia. Lo que sí muestran es que este canal se puede mover: los indicadores responden.

¿Qué haría falta para cerrar la diferencia?

Menos de lo que parece, y nada de lo que suele proponerse primero.

No hace falta un sistema nuevo. El canal existe, tiene plataforma web, tiene 40 direcciones territoriales publicando indicadores cada semana y tiene coberturas del 89 por ciento. Lo que no tiene es al primer nivel dentro del informe de no transmisibles.

Tres pasos, en orden de coste:

  • Decidir qué se querría ver. No todo el Epi-2 tiene sentido en un centro sin camas. Un subconjunto corto, de tres a cinco eventos que sí se detectan en consulta ambulatoria, es una pregunta contestable con lo que ya se registra.
  • Medir el coste real de notificar. El obstáculo en el primer nivel casi nunca es la voluntad: es el minuto de personal, la conectividad intermitente y el formulario que hay que llenar dos veces. Eso se mide en terreno, no en una reunión.
  • Probarlo en una provincia antes que en 32. La comparación entre direcciones provinciales ya existe y ya se publica. Es la base natural de un piloto, y hace que el resultado sea evaluable desde la primera semana.

Lo que este análisis no dice

No dice que haya enfermedad no transmisible sin detectar. Eso requeriría medirla, y no hay dato público que lo sostenga: la diferencia entre dos censos de establecimientos no es una estimación de casos.

No dice que la frontera del Epi-2 esté mal trazada. Dice que está trazada, que se puede leer en el boletín de cualquier semana, y que conviene revisarla a la luz de dónde ocurre hoy la enfermedad crónica.

Y no dice nada sobre el desempeño de ninguna dirección provincial concreta. Los boletines publican esa comparación; este texto no la usa.

Fuentes

Decreto 309-07, del 15 de junio de 2007, que establece el Reglamento del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Resolución 000004 del 2 de marzo de 2020, que actualiza las enfermedades y eventos de notificación obligatoria. Boletines epidemiológicos semanales de la Dirección General de Epidemiología, semana 27 de 2024 y semana 23 de 2025, de donde salen todas las cifras y las dos citas entre comillas.